Érase una vez… Un derecho fundamental en cuidados intensivos

Grave se ha tornado en todo el territorio nacional, las fallas del actual sistema de salud. Si bien hace algunos días el Presidente se refirió a las mejoras que tendría el sistema, con la entrada en vigencia de la Ley Estatutaria de Salud – LES-, a la fecha nada positivo ha pasado y por el contrario siguen apareciendo historias tristes que contar, una de ellas, precisamente la de don Carlos Cuellar, “El Ultimo Rumichaca”, – de quien hace algunas semanas escribimos destacando su valor cultural y reclamando más oportunidades -lastimosamente, un “paseo de la muerte”- para lo que se supone surgió la LES-, acabó con su vida, dejando un gran vacío en nuestro corazones.

Casos como el de don Carlos, nunca han dejado de existir, y pareciera que el sistema de salud fuera de mal en peor. Si bien se esperaba que al ser la nueva norma de carácter Estatutario, es decir, de rango superior al prolongar la Constitución,  su alcance y aplicación fuera más amplio, y de una vez por todas los paseos de la muerte y las solicitudes de autorizaciones para acceder a los servicios de salud fueran historias del pasado, ya que la salud de las personas paso a estar por encima de cualquier consideración, es decir, no pueden negarle la atención a una persona, imponerle demoras y trabas o esgrimir razones económicas para no prestarle servicios, pareciera que seguimos viviendo en el pasado.

En Neiva por ejemplo, las EPS’S no solo nos están generando dificultades y rezagos en la atención, sino que también están llevando al borde de la quiebra al único hospital que tenemos. Pues según el gerente, malas prácticas a la hora de contratar, multimillonarias deudas y generación de ventajas a la red privada son el pan de cada día en el actuar de estas entidades. Y ¿cómo no preocuparse, cuando son más de $25.000 millones los que caprecom le adeuda al Hospital Universitario de Neiva, y siempre prioriza los pagos a la red hospitalaria privada? Lo delicado de esta situación, es que la preferencia contractual de la red hospitalaria privada genera un gran hacinamiento en los servicios de urgencias tanto de Mediláser como de Uros, haciendo que una atención pueda superar las 10 horas de espera.

Desde la bancada vertical del Movimiento Político MIRA, hemos sido enfáticos en exigir un sistema de salud, entendido como la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, el diagnóstico, el tratamiento, la recuperación, la rehabilitación y los cuidados paliativos, bajo responsabilidad del Estado, siendo garantizado a todas las personas, sin distingo de ninguna naturaleza. Por eso cuando se debatió la LES,  la Congresista Gloria Stella Díaz denunció que dicha norma no resolvía las necesidades reales de los pacientes y no se garantizaba los derechos ya adquiridos por ellos, además de privilegiar la sostenibilidad fiscal sobre la atención de los pacientes, lo cual sin duda es inconstitucional porque viola un derecho fundamental, ya que la aplicación de la norma debe ser inmediata y no progresiva como lo señala la LES.

Esta norma nos regresó al Estado de Emergencia donde la gente tenía que vender su carro o hipotecar su casa para pagar servicios de salud, pues condicionó el derecho fundamental de la salud a la capacidad de pago.

Fue por estas razones, las que hoy vemos evidenciadas en la realidad, que en su momento el Movimiento Político MIRA voto negativo esta Ley Estatutaria, pues como esta, quedó diseñada para los que cuentan con recursos, porque está condicionada a la capacidad de pago, y los que no contamos con ellos, a esperar un milagro, o tristemente la muerte.

Por: Karlos Umaña Arias – @karlosua

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