La cultura del robo

La cultura del robo

Una sociedad en silencio y la cultura del dinero fácil heredada del narcotráfico, con una dirigencia política avara, sumida en cientos de escándalos por corrupción que en la mayoría de los casos terminan en total impunidad por los privilegios carcelarios, más rebaja de penas por aceptar cargos, han conducido a parte de nuestra comunidad a creer que este es el país de: “sálvese quien pueda”, que lo más fácil y rentable es violar la ley saqueando las arcas del erario público.

Los escándalos por corrupción son tantos entre otros: los sobornos de Odebrecht a Senadores colombianos, a figuras “prestantes” de la alta alcurnia nacional, Saludcoop, ahora la Registraduría y los más de 4.000 millones de dólares de sobrecostos en la construcción de la refinería de Cartagena (reficar), serían la madre de todas las historias de actos de corrupción en Colombia, mas carteles de políticos robando por todas partes.

Organizaciones sociales nacionales e internacionales, que investigan el comportamiento del aparato estatal, estiman, que este país pierde 50 billones de pesos año por la corrupción, que servirían para construir: un millón de casas de interés social, 500 mega colegios, 250 mega hospitales o para pavimentar 50 mil kilómetros de vías terciarias, cada año.

No es gratis que ocupemos el puesto 90 entre 176 naciones evaluadas por transparencia internacional, o que en los últimos 7 años, más de 20 mil personas hayan sido condenadas por corrupción.

El Huila no se queda atrás. Cientos de obras inconclusas en donde los dineros de regalías se fueron para los bolsillos de contratistas e intermediarios, mientras las obras se convirtieron en elefantes blancos o más bien en monumentos a la corrupción. La torre materno infantil una obra iniciada hace 8 años, le fue adjudicada a una empresa que no demostró solvencia económica, inexplicablemente se ganó la licitación con la más alta calificación frente a otros proponentes, quedándose con el contrato, que no pudo ejecutar.

El distrito de riego Tesalia – Paicol, una megaobra que estaba proyectada para construirla con 78.652 mil millones (2009), hoy los costos para su terminación superan los 200 mil millones de pesos. Lo más grave es que nadie responde y a juicio de varias personas del sector, esta obra una vez terminada beneficiaría a un reducido número de personas, que podría terminar pareciéndose al programa “agro ingreso seguro”,

Pero que más se puede esperar de esta dirigencia, sí el fiscal nacional anticorrupción, hoy está preso por corrupción.

Por: Miguel Rodríguez Hortúa – miguel.rh12@hotmail.com
Twitter: @miguel_rh12

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