¿Marchar el 21 de noviembre?

¿Marchar el 21 de noviembre?

Hay muchas cosas que molestan en nuestro país, por ejemplo, el regreso de la violencia en las zonas rurales y la inseguridad en las calles, las masacres laborales, la desaceleración de la economía (no con los datos que arroja el DANE sino la que se palpa en las calles); el asesinato de indígenas y líderes sociales, la pesada carga tributaria, el elevado costo de los productos de la canasta familiar, las elevadísimas tarifas de los servicios públicos, la mala calidad educativa a cuenta de la paupérrima inversión estatal, la corrupción que cada día más se viste de transparencia para enredar pendejos y descrestar calentanos, las intenciones soterradas del gobierno para apretar más a la clase trabajadora y financiar sus excesos a costa del sacrificio social, en fin, hay varias cosas delicadas que suceden y que se pueden agravar.

El país está polarizado una vez más y la influencia de los medios de comunicación ha venido siendo clave para que así sea, no obstante, hoy la ciudadanía es mucho más reflexiva, analítica, pensante; no traga entero, investiga o indaga un poco más.

El internet permite tener acceso a información que antes era manejada únicamente por los grandes medios, dueños de la información, la cual manipulaban a su acomodo. Ahora no, hoy en día la gente pregunta, se instruye, dialoga, participa y se expresa. La comunicación ya no es solamente de una vía, ahora es de doble vía y la interacción permite retroalimentarse y profundizar en los temas.

Veo a un gobierno preocupado por lo que pueda pasar el próximo 21 de noviembre en el tan mencionado PARO NACIONAL; pero, ¿Por qué no se vio igualmente preocupado durante todos estos meses que pasaron en los que, lo que se palpó, fue un deterioro social, laboral, educativo, económico y de seguridad?

La clase dirigente se ha engolosinado con debates políticos egocéntricos y mezquinos, en los que la única preocupación ha sido la repartición de la torta y la burocracia.

Presidente, congresistas, ministros y demás, se han dedicado únicamente a defender posturas políticas para demostrar que el modelo es el adecuado o es el equivocado, de manera mojigata, porque lo que realmente les importa es el poder y el dinero, de los cuales se van apoderando de una u otra manera.

Me preocupa que las marchas y manifestaciones sean infiltradas por desadaptados que tengan intereses distintos a los intereses del pueblo; que aprovechen la ocasión para generar caos afectando bienes públicos y privados; que por medio de actos o prácticas no permitidas puedan atentar contra la seguridad de las personas que participen en las actividades programadas para este día.

También me preocupa que las fuerzas del orden instiguen a los manifestantes tratando de provocar una revuelta; que traten de cambiarle el sentido a las expresiones de la ciudadanía haciendo ver a esta de manera distinta, buscando excusas para utilizar la fuerza y atacar las manifestaciones.

Pienso que en un “Estado Social de Derecho” fundado en el respeto de la dignidad humana, debe ser posible la libre expresión como lo consagra la democracia misma y ésta debe ser respetada por el gobierno y las diferentes autoridades que lo componen.

Cierro mi escrito con la siguiente frase de Martin Luther King que dice: “La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve”.

Por: Hugo Fernando Cabrera – hfco72@gmail.com
Twitter: @Hufercao04

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