
Otras Noticias
Por: Kissis Angie Valenzuela. - contacto@tusemanario.com
‘Año nuevo, vida nueva’, es la frase que mucho se dice, el finalizar el año y comenzar otro, sin embargo, para muchos no es tanto el año nuevo lo que les preocupa, son las deudas nuevas, impuestos nuevos, alzas nuevas, un periodo en el que cada vez el costo de vida es más alto y el sueldo no es suficientemente generoso, para estirarlo como se debe.
Ya comenzó el año y desde el primer día subió el precio de la gasolina, se incremento el valor de los arriendos, de los impuestos a los vehículos, por nombrar sólo unos pocos, y ya la gente siente el golpe de la economía, de la escases de dinero, siguen los mismos problemas, todo sube sin conciliación alguna, y el pueblo no sabe cómo hacer para poder sobrevivir.
Que el 2012 traerá muchas cosas positivas, es lo que todo el país anhela, pero ¿cómo puede tener aspiraciones de mejorar un colombiano que no tiene ni para la comida? porque no tiene un trabajo fijo que le genere ingresos mensuales estables, y mientras tanto el Gobierno sale victorioso, orgulloso a decir que el desempleo en Colombia bajó y que cada vez los colombianos mejoramos económicamente.
Debería un ministro, un dirigente político, o el mismo Presidente intentar sobrevivir, por experimentar un mes con sus familias, con los mismos bajos sueldos que la mayoría de colombianos, para mirar así que es el verdadero estrés, que se siente comer a medias, estudiar mal, entre otras cosas, para no mentirle descaradamente al país, diciéndole por los medios que hoy hay más trabajo en el país, que hoy Colombia es más competitivo, que hoy los colombianos estamos mejor económicamente, cuando la realidad es muy distinta, cuando los principales parques de las ciudades están inundados de desempleados, de desocupados que no hayan que hacer, cuando se observan mas vendedores ambulantes, trabajos que cuando el DANE va a censar, si los tiene en cuenta, porque lo importante es mostrar que si hay empleo, que las cifras queden bien maquilladas, así se cuente con esas prácticas, que no son más que el rebusque, de la necesidad de millones que no tienen una oportunidad de trabajo fijo.
No hay derecho que se pretenda engañar al país, a la comunidad internacional, mostrando una cara falsa de lo que es Colombia, no hay justificación alguna para que un ministro salga y diga que los colombianos vivimos ahora mejor y no se fije en el hambre de su propia nación. La realidad del país no se puede ocultar con un simple informe de una entidad como el DANE, que se sabe es manejada desde el Gobierno.
La verdadera cara del país está en sus calles, en los rostros de los niños que trabajan por ayudar en sus casas, en las madres cabeza de hogar, en los desplazados, en el vendedor de minutos, eso es Colombia, así se mienta por doquier, la nación del Divino Niño, y de los milagros que a diario vemos de los que sobreviven con la indiferencia de los que mal gobiernan.

Opina con Facebook
Publicidad



Ultimos Comentarios
No hay comentarios, sea el primero en comentar