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La maldición del color del bronce

Diciembre 25 de 2011
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Por: Tusemanario.com

La maldición del color del bronce
Ahora que el invierno dará una tregua y el sol aparecerá en los sitios turísticos del país, investigadores del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta aconsejan evitar largas exposiciones al sol sin la protección adecuada, lo mismo que a cuidase y protegerse ante ese enemigo silencioso que es el cáncer de piel. Unas horas de bronceo de hoy pueden significar, mañana, la muerte.

Colombia está localizado en la región ecuatorial, uno de los lugares del planeta donde pegan los rayos solares con mayor fuerza, un factor que influye en el riesgo de cáncer de piel

En tres años, el número de afectados por cáncer de piel se ha duplicado
Detrás de ese atractivo color bronceado, que transmite belleza y seducción, se esconde el temible fantasma de la muerte. Y hoy, cuando millones de colombianos están a punto de ir a buscar ese sueño dorado, esa sombra puede cobrar más adelante muchas vidas. Si no se toman las medidas adecuadas de protección, ese tono canela puede convertirse en el color de la muerte.

“Realmente lo que estamos es teniendo un color dorado temporal y lo vamos a cambiar por un cáncer en el futuro”, afirma Guillermo Sánchez, médico epidemiólogo e investigador del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, entidad adscrita al Ministerio de la Protección Social. Según el especialista, este peligro además se incrementa en un país como Colombia, que está localizado en la región ecuatorial, uno de los lugares del planeta donde los rayos solares pegan con mayor fuerza. “Ese es un factor que influye en el riesgo de cáncer de piel”, señala el doctor Sánchez.

Las horas en las que estos rayos ultravioleta inciden con mayor fuerza son entre la 11 de la mañana y las 3 de la tarde, que es precisamente cuando muchas personas acuden a las playas y piscinas. “Lo mejor, en lo posible, es abstenernos de bañarse a esas horas. Pero si no, podemos hacer frente a esos riesgos potenciales al protegernos con protectores solares con factores altos de protección, por encima del número 50. Sin embargo el protector solar solo no es una vacuna contra el cáncer. Un sombrero, camisas frescas de manga larga y gafas de sol también ayudan, pero lo que más ayuda es estar en la sombra en las horas picos”, señala el investigador.

Las quemaduras por el sol son en realidad el comienzo de la terrible enfermedad. “Allí donde usted se ha quemado y se ha puesto rojo y después progresivamente se va bronceando, aparece una lesión que va ir quedando acumulada en su célula. Cuando ella no sea capaz de recuperarse más, allí va aparecer el tumor”, advierte el doctor Sánchez.
De allí que una de las mejores formas de prevención es la protección. “El hecho de tenderse ahí en la piscina o en la playa, esperando los rayos ultravioleta, pues es dañino para su piel”, dice el especialista del Centro Dermatológico.

Generalmente los casos de cáncer de piel empiezan aparecer después de los 30 años. “Antes de los treinta es muy raro. La edad en que más frecuentemente aparecen es entre los 55 y los 65 años de edad”, subraya el médico.

La maldición del color del bronce

Esas advertencias están sustentadas por las cifras. Según las investigaciones del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta las personas que sufren alrededor de nueve o diez quemaduras durante la vida tienen cuatro veces más riesgo de desarrollar cáncer de piel en el futuro. “Eso quiere decir que si usted nueve épocas de vacaciones fue a la playa o a la piscina y en cada una de esas vacaciones usted se quemaba y acumuló fácilmente 10 historias de quemaduras, en el futuro usted tiene cuatro veces más riesgo de desarrollar cáncer de piel que una persona que no haya tenido esas quemaduras”, informa el doctor Sánchez.

Además, se trata de una dolencia que ha crecido en Colombia. “Es una enfermedad que se creía rara antes en nuestro medio, pero que hemos visto aumentar en los últimos años. Hemos duplicado la cifra en tres años en casos de cáncer de piel”, dice el médico. Para respaldar ese descubrimiento, el especialista se refiere a una investigación que adelantó el Centro Dermatológico y que fue publicada en el año 2010. “En ese estudio pudimos verificar cómo había sido el comportamiento de los casos de cáncer de piel en el país, entre el año 2003 y 2007. Mientras que en el 2003 teníamos 23 casos de cáncer de piel por cada 100 mil personas en Colombia, esa cifra pasó a 41 casos por 100 mil personas en el 2007. Luego, con base en algunas metodologías estadísticas, hicimos una proyección de lo que puede ocurrir en el año 2020 en Colombia: si la cifra se mantuviera estable, estaremos hablando que en el 2020 estaremos esperando 102 casos por cada 100 mil habitantes”, aclara. 

Existe, además, un peligro latente que puede pasar inadvertido: el autobronceo. Hay cremas que se convierten en sustancias nocivas que desarrollan cáncer de piel. “Aceleran el efecto de la radiación ultravioleta sobre la piel –asegura el doctor Sánchez– y son peligrosos porque incrementan el riesgo de quemaduras y, más adelante, de desarrollar lesiones cancerosas”. De acuerdo con el especialista, estas sustancias aceleran el efecto de la reacción ultravioleta sobre la piel “y puede que temporalmente nos bronceemos, pero estamos haciendo lesiones sobre el ADN de nuestras células”.

Una advertencia final del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta tiene que ver con el uso de las cámaras de bronceo. “Digamos que es una forma artificial de irradiar con radiación ultravioleta a la piel –señala el médico Guillermo Sánchez–. En estudios que se han hecho en otros países del mundo, se ha establecido una clara asociación entre la radiación ultravioleta de las cámaras de bronceo y la aparición de nuevos casos de cáncer de piel”. Y su recomendación no es sino una: “Acepte su color de piel hoy, para prevenir el desarrollo de un cáncer mañana”.

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