¿Será que alguien ve qué se hace?

¿Será que alguien ve qué se hace?

Faltando solo nueve meses para la terminación del mandato del alcalde Rodrigo Lara Sánchez, y tras escuchar ciertas voces críticas, ya muy pocas, es verdad, que insisten en solo ver los muertos del Estadio Plazas Alcid provocados por la desidia de los contratistas del alcalde Suárez, se nos ocurre preguntar:

¿Sí han visto que ahora la contratación municipal es transparente y que para cada contrato hay un mínimo de diez proponentes, cuando  antes se adjudicaba a  dedo entre dos o tres?

¿Sí han visto que los recursos municipales se invierten claramente en obras públicas visibles?

¿Sí habrán asistido a los actos del Festival del Bambuco en el Parque de la Música Jorge Villamil Cordovez  dado al servicio por esta administración?

¿Si habrán pasado por la Avenida Inés García de Durán y visto sus monumentos emblemáticos?

¿Sí habrán visto las fuentes del Parque Santander y la Plaza Cívica, recuperadas después de décadas de abandono?

¿Si habrán paseado por la calle 8ª , la carrera 5ª, y el centro de la ciudad libres de vendedores informales estacionarios que las ocupaban desde hace años, ante la vista gorda de alcaldes comprometidos con los invasores?

¿Si habrán visto la modernización y remodelación de más de 50 instituciones educativas urbanas y rurales  que no recibían hace décadas ninguna atención y hoy están al servicio, satisfecho, de una comunidad agradecida?

¿Si habrán transitado por los casi 50 kilómetros de vías urbanas, nuevas y renovadas por barrios y veredas de la ciudad?

¿Si habrán pasado por el viaducto de La Toma y visto el avance del de la Universidad Surcolombiana?

¿Si habrán visto el Parque de la Comuna 6 y las obras allí adelantadas?

¿Si se habrán enterado de la existencia de orquestas juveniles en los barrios; de los programas de cultura popular; de las permanentes campañas de salud urbana y rural; de la señalización y mejora de las vías?

¡15 años de María Andrea!

¡Cómo corre el tiempo!

Hace hoy exactamente 15 años teníamos la felicidad de arrullar entre nuestros brazos una preciosa chiquilla, María Andrea, fruto del amor ¡Cuánta alegría la de su valiente y abnegada madre! ¡Qué felicidad la de su dichoso padre!

Verla crecer, darse cuenta de su inteligencia y aplomo extraños acaso en una niña de sus años, acompañarla en sus estudios iniciales, sorprendernos con su madurez, compartir sus anhelos y proyectos, ha sido un aliciente para nuestras vidas.

Hoy, después de verla crecer, hermosa, alegre, estudiosa, amorosa, tenemos el placer de celebrarle –con modestia, pero con satisfacción- sus primeros 15 años. Su vida apenas comienza y estamos seguros – su madre, su padre, sus hermanos, sus abuelos, su familia toda- que será una vida  llena de frutos, de éxitos, de satisfacciones; y que si no podemos dejarle riquezas materiales le dejamos una herencia espiritual e intelectual que sabrá incrementar en la medida de su inteligencia ya en plena florescencia.

¡Larga vida, María Andrea!

Por: Delimiro Moreno – morenodelimiro@gmail.com
Twitter: @opipaisa

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